Para esta espléndida tarde de primavera, había en los corrales de la plaza seis vacas preciosas y muy fuertes, buenas en general, pero que sobresalen la tercera, muy brava y con mucha clase y la cuarta con gran recorrido.
Cuqui de Utrera, un torero sin apenas oportunidades, nos deja esa tarde de tentadero unas sensaciones extraordinarias, pudimos ver a un torero con un regusto añejo, con mucha clase y no exento de valor y andándole muy bien a las vacas. Lanceó a la verónica con mucho gusto y le cuajó una faena a la tercera vaca cumbre. Se puede decir que está preparado como si fuera a torear el domingo siguiente.
No se quedó atrás en toreo del bueno, el extremeño Ambel Posada, mostrándonos la progresión imparable y la depuración constante de su estilo. Torero de raza, fruto de una dinastía torera, tiene valor, mucha seriedad y profundidad en todo lo que hace. Esta tarde se mostró muy firme con las vacas, quedándonos a todos los presentes, constancia de la gran proyección de este torero, pues reúne en su toreo pureza, mucha elegancia y temple.
Se le nota con ganas de demostrar que Extremadura puede tener otra figura del toreo y seguro que empezará la temporada con la misma fuerza que mostró cada tarde de la pasada.
Y por si las bravas vacas de murteira y los dos toreros fuesen pocos argumentos, contribuyeron a que la tarde de tentadero fuera redonda, la excelente brega con el capote de Javier Ambel, con capotazos largos y templados, el picador Antonio Lavado, que estuvo extraordinario con la puya y citando a la vaca con movimientos precisos del caballo y parándolas con el palo arriba y el novillero José Manuel Sandín, demostrando la clase que atesora y el hermano pequeño de Ambel Posada, que salió a torear alguna vaca después de los toreros.
Así, pasamos una jornada espléndida de toreo y donde se vio a dos toreros con una gran ilusión y ambición para afrontar una temporada llena de responsabilidad.
Mucha suerte desde FiestaNacional.com para los dos.